La obra es un llamado del trovador y titiritero, a la reflexión, plantea preguntas sobre la naturaleza del bien y el mal, jugando con el concepto de infierno, no solo como un lugar de castigo, sino también como una problemática que puede vivir cada persona en su vida diaria. A través de diálogos ingeniosos y canciones pegajosas, el titiritero y el Diablo interactúan, creando un ambiente de entretenimiento, reflexión y conciencia moral en una mezcla de drama, humor y crítica social, abordando problemáticas contemporáneas, incluidas las preocupaciones sobre el medio ambiente y la justicia.
La obra, en su conjunto, se convierte en un gran viaje teatral que combina elementos de entretenimiento con una profunda reflexión sobre la vida y las decisiones que cada individuo toma. El titiritero se convierte en un catalizador para que el público examine sus propias vidas y decisiones.
Convocatoria
Estreno el 21 de marzo
XXIII Edición Festival Santiago Álvarez in Memoriam